Vibraciones del tiempo profundo, es una serie de acciones en un formato diverso de residencias en base a exploraciones en tres zonas volcánicas de Chile. Volcán Licancabur en Antofagasta. Volcán Lonquimay en la Araucanía y el volcán Chaitén en los Lagos. Estas acciones, buscan abrir tensiones al paradigma tecnocientífico occidental a partir de la creación de artefactos tecnodiversos que abren relaciones nuevas entre naturaleza y cultura, en estas zonas volcánicas.
Desde el arte, creo que abordar las crisis eco-sociales y subjetivas que vivimos en el capitaloceno, desde un enfoque ampliado de cuidado e inclusividad interespecies. Me planteo, estas acciones con estos objetos tecnodiversos, relacionales en fin. Desde las tecnopoéticas, estos artefactos y procedimientos de observación, podríamos revelar quizás otras conexiones entre la vida.
Realizamos tres objetos tecnodiversos, cuyos nombres son, Portador Esfera, Portador Pirámide y Portador Cubo. Partimos del nombre portador, como una especie de vasija, cuenco de cuidado, inspirados en el portalawen mapuche, que nos provee de cobijo para nuestras plantas medicinales, que nos acompañan.
En este caso, los portadores cobijan placas Arduino que poseen diversos sensores, entradas análogas y digitales que, mediante una programación, son capaces de leer y guardar en cierto enfoque técnico numérico, datos de los lugares en que se instala. Aquí, sin duda surgen problemáticas y tensiones entre los lenguajes y tecnologías que han sido utilizadas para medir la naturaleza. En cierto modo, capturarla en un sentido extractivista, desde el vector occidenntal del progreso, capitalismo y colonialismo. Ante esto, estos portadores son objetos que derivan en una fuerza contraria a ese vector. Son objetos de tecnología facil de conseguir, bajo costo, que además son escalables. En esta tensión la tecnopoetica que abre, lo vamos procesando de fuerzas primero en su concepción. Al materializarlos con láminas de cobre, material vibrante que de algún modo, activa una constante ritualización en su forma. Enn este punto, hemos elegido formas básicas abstractas para iniciar este proceso. Considerando una neutralidad y simpleza de la geometría. Continuamos por su disposición y utilización en el entorno natural. Los portadores van junto al cuerpo humano que los transporta, podría ser el cuerpo una extensión de estos portadores. Vamos transformándonos juntos en un medio que mas tarde sugieren las narrativas y se complementan con otras historias y presencias no humanas. Aparecen relaciones de relaciones, modos en los cuales como humanos y no humanos pudiésemos comunicarnos y replantearse sus relaciones y vinculaciones.
De algún modo, nos trasladamos junto a estos portadores para transformarnos en un umbral en donde las medidas numéricas se diluyen y transforman en sensaciones, percepciones que nos abren la subjetividad. Combatimos en un rumbo de imágenes y señales de audio, pulsaciones y ritmos profundos. Ciclos y patrones distorsionados. Donde el tacto se transforma, se dispara en lo desconocido que nos atrae.





