Límite amarillo traduce las ondas sonoras marinas y del corazón sobre el límite que va quedando del camino y tierra que se va desintegrando/integrando a las aguas de la mar. Mientras esto sucede, las fuerzas de las aves, han abierto nichos en el límite para sus nidos. De esta forma, se abre la venida de los alados habitantes antiguos de la zona de Puerto Saavedra. Este límite amarillo como interfaz quiere hermanarse a las ondas de la mar.
Hay un faro lineal vertical, de luz propia en Queule; está marcando niveles de reflejos y superficies que se superponen entre animales marinos, humanos y motores de lanchas pescadoras. Las aves lo cobijan y estarán señalando las ondas que lo esconden.
En monkül hay un discontínuo intenso, solo nos podemos aproximar.
Perforaciones a la realidad.
Proyecto Fondart Araucanía 2020
Creación/Artes de la Visualidad/Nuevos Medios.


